¿Quién se queda con la mascota en un divorcio en España? Derechos y opciones legales

Publicado el 28 de octubre de 2026, 10:02

Cuando una pareja se separa, decidir qué ocurre con el perro o el gato puede ser una de las cuestiones más difíciles. Para muchas familias, su mascota es parte de su vida cotidiana y su bienestar debe tenerse en cuenta al organizar la nueva situación familiar.

En España, la ley contempla expresamente qué puede ocurrir con los animales de compañía en caso de separación o divorcio. Por eso, si estás atravesando una ruptura, es importante conocer tus opciones antes de tomar decisiones.

¿Qué dice la ley española sobre las mascotas en un divorcio?

La Ley 17/2021 modificó el Código Civil para reconocer que los animales son seres vivos dotados de sensibilidad y adaptar su regulación a esta realidad.

En particular, el artículo 94 bis del Código Civil establece que el juez puede confiar el cuidado del animal de compañía a uno de los cónyuges o a ambos. También puede determinar cómo podrá estar con él el otro cónyuge y cómo se repartirán los gastos de cuidado.

Para tomar estas decisiones, se tienen en cuenta el interés de los miembros de la familia y el bienestar del animal, con independencia de quién figure como propietario.

Esto significa que el hecho de que el perro o el gato esté inscrito a nombre de una sola persona no determina, por sí solo, con quién se quedará tras el divorcio.

¿Puede la mascota quedarse con ambos miembros de la pareja?

Sí. La ley permite que el cuidado del animal se confíe a uno o a ambos cónyuges.

Si existe acuerdo, la pareja puede proponer una organización adaptada a sus circunstancias. Por ejemplo, puede acordar que el animal viva habitualmente con una persona y pase determinados periodos con la otra, siempre que esta organización sea adecuada para su bienestar.

También puede establecerse quién se encargará de los paseos, las visitas al veterinario, las vacaciones y otras necesidades cotidianas.

No obstante, la convivencia compartida no es automática ni necesariamente la mejor opción en todos los casos. Es importante valorar la rutina del animal, sus necesidades, la disponibilidad de cada persona y la viabilidad del acuerdo.

¿Qué ocurre si la mascota está inscrita a nombre de mi pareja?

La titularidad del animal es un dato relevante, pero no es el único factor que se tiene en cuenta.

El artículo 94 bis del Código Civil permite adoptar medidas sobre el cuidado del animal con independencia de quién sea su propietario.

Por eso, si la mascota figura a nombre de tu pareja, pero tú también has participado en su cuidado y quieres seguir conviviendo con ella, conviene analizar las circunstancias concretas de tu caso y las medidas que pueden solicitarse legalmente.

¿Quién paga los gastos de la mascota después del divorcio?

Los gastos pueden distribuirse mediante acuerdo o, si no existe acuerdo, conforme a las medidas que determine la autoridad judicial.

Es recomendable concretar qué ocurrirá con gastos como:

  • Alimentación y productos de higiene.
  • Vacunas y revisiones veterinarias.
  • Tratamientos médicos y medicamentos.
  • Seguro veterinario, si lo hay.
  • Residencias, cuidadores u otros gastos necesarios.

Cuanto más claro sea el acuerdo, menos posibilidades habrá de que surjan conflictos posteriores.

¿Qué pasa si no conseguimos llegar a un acuerdo?

Si la pareja no logra ponerse de acuerdo sobre el destino del animal, la autoridad judicial puede establecer las medidas correspondientes dentro del procedimiento de separación o divorcio.

La regulación del artículo 90 del Código Civil contempla expresamente que el convenio regulador incluya, cuando proceda, el destino de los animales de compañía, el reparto de los tiempos de convivencia y cuidado y las cargas asociadas.

Por ello, es aconsejable abordar esta cuestión desde el principio, junto con las demás consecuencias de la ruptura, en lugar de dejarla para el final.

¿Y si me preocupa el bienestar de mi mascota?

El bienestar del animal es uno de los criterios que deben tenerse en cuenta al adoptar estas decisiones.

Si existen circunstancias que puedan afectar a su cuidado, estabilidad o seguridad, es importante estudiarlas y valorar qué medidas pueden resultar adecuadas. Cada situación requiere un análisis individualizado.

¿Cómo puedo proteger mis derechos y el bienestar de mi mascota?

Si estás pensando en separarte o divorciarte y tienes una mascota, puedes estudiar tus opciones antes de tomar decisiones definitivas.

Un asesoramiento jurídico individualizado puede ayudarte a valorar la situación, negociar un acuerdo y, cuando sea necesario, analizar las medidas que podrían solicitarse en un procedimiento judicial.

En Laura Rincón, Abogada de Familia, te ayudo a estudiar las consecuencias legales de tu separación o divorcio, incluida la situación de tu animal de compañía.

Trabajo con clientes en Madrid y también ofrezco atención online, tanto en español como en inglés.

Si necesitas orientación sobre tu caso, puedes contactar conmigo para valorar tus opciones.

Aviso: este artículo ofrece información general sobre el Derecho español y no sustituye el asesoramiento jurídico adaptado a las circunstancias de cada caso.

Añadir comentario

Comentarios

Todavía no hay comentarios