Herencia internacional: cómo gestionar una sucesión con bienes en el extranjero sin errores legales ni fiscales

Publicado el 9 de febrero de 2026, 18:41

En un mundo cada vez más interconectado, las herencias internacionales son cada vez más habituales. Personas que han vivido o trabajado fuera de España, que mantienen inmuebles o cuentas en otros países, o cuyos herederos residen en el extranjero generan situaciones sucesorias más complejas de lo habitual.

Cuando aparece un elemento internacional en una herencia, surgen dudas muy comunes:

¿Qué ley se aplica?, ¿Hay que hacer trámites en varios países?, ¿Dónde se pagan los impuestos?, ¿Cómo se demuestra que soy heredero fuera de España?

Una gestión incorrecta puede provocar bloqueos en bancos, retrasos en la venta de inmuebles, sobrecostes fiscales o conflictos entre herederos. Por eso, entender las reglas básicas y contar con asesoramiento especializado es fundamental.

 

¿Qué se considera una herencia internacional?

Una herencia es internacional cuando existe algún vínculo con otro país. No hace falta que todo esté en el extranjero. Basta con que se dé una de estas situaciones:

• El fallecido tenía bienes fuera de España (por ejemplo, una vivienda, una cuenta bancaria o inversiones).

• El fallecido era extranjero, aunque viviera en España.

• Parte del patrimonio está fuera del territorio nacional.

• Uno o varios herederos viven en otro país.

En cuanto aparece uno de estos elementos, la herencia deja de ser “normal” y entran en juego normas especiales de Derecho internacional.

 

¿Qué ley se aplica en una herencia internacional?

Esta es una de las primeras preguntas que se hacen los herederos, porque no siempre se aplica la ley del país donde están los bienes.

Desde el 17 de agosto de 2015, en la mayoría de los países de la Unión Europea se aplica el Reglamento Europeo de Sucesiones (excepto Irlanda y Dinamarca).

La regla general, explicada de forma sencilla, como norma general, la herencia se rige por la ley del país en el que el fallecido vivía de forma habitual en el momento de su fallecimiento.

- Residencia habitual no es lo mismo que nacionalidad. Se refiere al lugar donde la persona tenía su vida estable: vivienda principal, trabajo, relaciones personales, etc.

Por ejemplo: Si una persona de nacionalidad española vivía de forma estable en Francia cuando falleció, lo normal es que se aplique la ley francesa, aunque tenga bienes en España.

¿Se puede elegir otra ley?

Sí. El Reglamento permite que una persona indique en su testamento que su herencia se rija por la ley de su nacionalidad.

Esto es muy habitual en:

• Extranjeros que viven en España y prefieren que se aplique la ley de su país.

• Españoles que residen en el extranjero y quieren que su herencia se rija por la ley española.

Esta elección debe constar de forma clara en el testamento. Si no se hace, se aplicará la regla general.

 

¿Dónde se tramita una herencia con bienes en varios países?

Aunque haya bienes en distintos Estados, la herencia suele comenzar con los mismos pasos básicos que en España:

• Certificado de defunción.

• Certificado de últimas voluntades (para saber si hay testamento).

• Testamento o, si no existe, declaración de herederos.

• Inventario de bienes y deudas, tanto en España como en el extranjero.

Trámites en España

Si el fallecido residía habitualmente en España o tenía aquí parte de su patrimonio, el procedimiento principal suele realizarse ante notario español.

Esto incluye:

• La aceptación de la herencia.

• El reparto de los bienes entre los herederos.

• La liquidación del Impuesto sobre Sucesiones.

Este procedimiento suele servir como base para acreditar la herencia en otros países.

Trámites en otros países de la Unión Europea

Aquí entra en juego una herramienta muy útil: el Certificado Sucesorio Europeo. Este documento permite demostrar que una persona es heredera en otros países de la UE sin tener que repetir todo el proceso sucesorio en cada país.

Gracias a este certificado, se puede:

• Acceder a cuentas bancarias en otros países.

• Inscribir inmuebles heredados.

• Realizar gestiones ante autoridades extranjeras.

Aunque simplifica mucho el proceso, algunos países pueden exigir traducciones oficiales o trámites adicionales.

Trámites fuera de la Unión Europea

Cuando los bienes están en países no pertenecientes a la UE, la herencia suele complicarse más. En muchos casos es necesario:

• Seguir la normativa local del país donde están los bienes.

• Aportar documentos españoles traducidos y apostillados.

• Contar con abogados o notarios en ese país.

Aquí es especialmente importante coordinar bien los procedimientos para evitar retrasos y gastos innecesarios.

 

¿Qué ocurre con los inmuebles situados en otros países?

Aunque una sola ley regule la herencia, cada país tiene sus propias normas para inscribir inmuebles en su Registro de la Propiedad.

Esto significa que:

• El reparto de la herencia se decide según la ley aplicable.

• Pero la inscripción del inmueble debe cumplir los requisitos formales del país donde esté situado.

Por ejemplo, puede ser necesario:

• Otorgar una escritura notarial.

• Presentar traducciones juradas.

• Cumplir plazos y formalidades locales.

 

Fiscalidad de la herencia internacional: el punto más delicado

La parte fiscal es la que más problemas genera, especialmente cuando no se conoce el sistema.

¿Qué impuestos se pagan en España? En España se aplica el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones, que pagan los herederos por los bienes que reciben.

Lo importante aquí es saber dónde reside fiscalmente el heredero:

• Herederos residentes en España: deben declarar en España todos los bienes heredados, estén donde estén.

• Herederos no residentes: solo tributan en España por los bienes situados en territorio español.

¿Se puede pagar impuestos en dos países? Sí, y es bastante habitual. Por ejemplo, un inmueble en el extranjero puede tributar allí y también en España.

Para evitar pagar dos veces:

• Existen convenios internacionales en algunos casos.

• Cuando no hay convenio, la ley española permite aplicar una deducción por los impuestos pagados en el extranjero, aunque con límites.

Un mal cálculo puede suponer pagar más impuestos de los necesarios o enfrentarse a sanciones.

 

Problemas habituales en las herencias internacionales

Entre las dificultades más frecuentes destacan:

• Retrasos por trámites en varios países.

• Costes elevados por traducciones, legalizaciones y gestiones duplicadas.

• Conflictos entre herederos por diferencias entre legislaciones.

• Bloqueos bancarios o imposibilidad de vender bienes durante meses.

• Falta de planificación previa por parte del fallecido.

 

Planificación y asesoramiento: la clave para evitar problemas

Una herencia internacional bien gestionada no solo depende de lo que ocurre tras el fallecimiento, sino de una correcta planificación previa.

Redactar un testamento adecuado, elegir correctamente la ley aplicable y analizar la fiscalidad con antelación puede evitar muchos problemas a los herederos.

El asesoramiento de un abogado especializado en herencias internacionales permite:

• Coordinar trámites en varios países.

• Reducir tiempos y costes.

• Evitar errores legales y fiscales.

• Proteger los intereses de todos los herederos.

 

¿Te enfrentas a una herencia con bienes en el extranjero?

Cada herencia internacional es distinta y requiere un análisis personalizado. Un asesoramiento adecuado desde el inicio puede ahorrarte tiempo, dinero y conflictos innecesarios.

Si necesitas ayuda para gestionar una herencia internacional o planificar tu sucesión con seguridad jurídica, contar con un profesional especializado es la mejor decisión.